Mucho se ha hablado acerca del amor, desde todos los ámbitos, sectores sociales, lugares del mundo, los grupos humanos, personas de cualquier profesión, artistas, poetas, religiosos, políticos, educadores, astrólogos, visionarios, oradores, niños, adultos, ancianos; todos con derecho a tomar partido desde su experiencia se dedican al tema del amor, unos desde su discurso o creencia, otros desde la historia, algunos de forma inocente, muchos otros desesperanzados, en fin, éste ha sido un tema que se ha abordado desde innumerables puntos de vista.
Hablar del amor, no es fácil. Para hablar del amor se necesita experimentarlo, vivirlo, sentirlo, gozarlo y por que no, sufrirlo, porque el amor se vive de manera distinta en cada persona, incluso entre seres que forman una pareja, para hablar de amor también es necesario hablar del otro, de ese otro por el que se tienen sentimientos y que a su vez nos hace sentir, y además es necesario hablar del papel que cumple la cultura o la sociedad en la forma como experienciamos el amor y como llevamos nuestras relaciones con el otro.
Si describimos la posición del filosofo, Arthur Schopenhauer con respecto al amor, se puede decir que corresponde al instinto natural de los sexos de unirse y concebir un ser nuevo, fuera de convencionalismos, el hombre y la mujer se buscan como complemento para que ese ser nuevo se forme perfecto y sea distinto a sus padres, es decir, tome características sobresalientes de cada uno, lo que le falta a uno del otro, por ejemplo, la belleza de la mujer, el carácter del hombre, el intelecto de la mujer, etc.
Por otra parte, Irving Singer en su libro La Naturaleza del Amor (1992), dice refiriéndose al tema del amor, que éste es cuestión de darle valor a algo a alguien que se ama, teniendo en cuenta que la valoración depende de la capacidad que tenga el objeto de satisfacer previos intereses, necesidades, deseos, exigencias, o cualquier cosa que genere motivación.
Desde la psicoterapia existencial un autor que ha desarrollado el tema del amor es Ludwig Binswanger, él describe que la experiencia amorosa, sólo es posible desde las formas duales de relación con el otro, donde el Dasein, se acerca al otro experimentando en sí mismo la cercanía, la proximidad y la interpelación de otra existencia.
Amar significa abrirnos a lo negativo como a lo positivo, a la aflicción, al dolor, al desengaño, así como al júbilo, al goce y a una intensidad de conciencia que antes no nos parecía posible.
Cuando las personas se enamoran el mundo se sacude y todo cambia alrededor, no solo en su aspecto, sino en la experiencia de lo que se está haciendo en el mundo. Amar completamente acarrea consigo la amenaza de la aniquilación de todo, porque cuando el amor se realiza es cuando puede quebrarse la fuerza del individuo, por eso los seres humanos temen al Amor.
El tema del Amor en la actualidad dista mucho de la concepción que se tenía de éste en tiempos pasados, según Rollo May en su libro Amor y Voluntad, en el pasado, era muy grande la importancia asignada al Amor, de hecho era considerado como la respuesta a las dificultades de la vida, como una fuerza de motivación, una energía con la que se podía contar para progresar en la vida, por ejemplo, la autoestima de la gente aumentaba o disminuía si alcanzaba el amor o si no lo alcanzaba, en cambio en la actualidad el Amor por si mismo se ha convertido en la fuente misma del problema, el autor plantea que se trata de un estado de falta de sensibilidad, de falta de sentimientos, falta de pasión, falta de emoción o excitación, de indiferencia, puesto que las personas viven en un estado de ansiedad, se aferran unos a otros y tratan de convencerse de que lo que sienten es Amor, cuando en realidad no saben ni siquiera que es lo que sienten, ni lo que quieren.
Según Rollo May, hay cuatro clases de Amor en la cultura occidental, una es la sexualidad, o lo que se llama lujuria, libido, la segunda clase es Eros, el impulso amoroso para procrear o crear, una tercera forma es la philia o amistad, el llamado amor fraternal y la cuarta es el ágape o el amor dedicado al bienestar de los demás y, cabe resaltar que toda experiencia humana autentica de Amor es una mezcla, en variadas proporciones de estas cuatro formas, a continuación se hablará de las dos primeras y an general las dos principales clases de Amor.
Para comenzar a describir la primera clase de Amor según Rollo May. Se debe considerar que el sexo, no solo representa el principal interés de nuestra sociedad, sino también representa el inicio de la existencia biológica de cada hombre, a pesar de que el sexo ha sido trivializado por la sociedad, sigue y seguirá siendo la fuerza de la procreación, el impulso que perpetúa la especie, la fuente del placer más intenso del ser humano y de su ansiedad más penetrante. De hecho existe una preocupación compulsiva por el sexo, el cual resulta ser el medio más accesible de mostrar vitalidad, de demostrar que se es joven, atractivo y viril, esa compulsión tiene una base biológica puesto que la sexualidad y la procreación son los únicos medios de asegurar la prolongación del propio nombre y de los propios genes en los hijos, y además se le ha exigido que lleve el peso de las cuatro formas de Amor citadas anteriormente.
En la época victoriana, era común negar los impulsos y las sensaciones sexuales, no se podía hablar de las cuestiones relacionadas con el sexo, luego en la década de 1920, se produjo un cambio radical, imperaba la creencia contraria a la represión, es decir, la educación sexual, la libertad de hablar sobre cuestiones sexuales y en la actualidad, parece que no se tiene otro tema del cual hablar, sin embargo, se entiende que el individuo cada vez menos esta gozando de esa emancipación sexual que vive. Por ejemplo, en psicoterapia, los pacientes hablan abiertamente de su sexualidad pero se quejan de la falta de pasión y sentimientos y en general se avergüenzan porque no experimentan ningún tipo de sensaciones sexuales, de hecho la preocupación general de la población reside en la ansiedad interna y la culpabilidad interna que generan las técnicas y las artes de hacer el amor y el hecho de asignarle tanta importancia a éstas funda cierta alienación y sentimientos de soledad y despersonalización.
Siendo el sexo, la forma de encuentro con el otro en la intimidad de los cuerpos, la excitación por no saber a donde conducirá todo, la entrega del propio yo y la afirmación del propio yo, la sociedad se empeña en vender un sexo mecánico, frío y sin pasión. La trivialización de la sexualidad se ve fomentada por los medios masivos de comunicación, por un enorme caudal de libros sobre sexo y amor que inundan el mercado presentan todos un rasgo común y es que simplifican en exceso el sexo y el amor y tratan el tema como una combinación de aprender a jugar al tenis o tomar un seguro de vida. Siendo que en el acto de amor debe existir la capacidad de entregarse, de renunciar al propio yo, para que se de la espontaneidad exigida por el orgasmo.
La gran paradoja es que mientras en la época victoriana se procuraba amar sin caer en el sexo, el hombre moderno procura practicar la sexualidad sin caer en el Amor. Por lo tanto se puede decir que la crisis de nuestros tiempos, está constituida por tres elementos, el primero es un estado de alienación respecto al cuerpo, el segundo es la separación de emoción y razón y el tercero es el uso del cuerpo como una máquina.
De esta manera se ha privado al sexo de su poder, puesto que se ha excluido a Eros y por lo tanto se han deshumanizado ambos.
El sexo puede definirse en términos fisiológicos como la formación y descarga de tensiones corporales. Eros, en cambio, supone experimentar las intenciones personales y la significación del acto sexual. Mientras el sexo es un ritmo de estímulo y respuesta, Eros es un estado del ser. Eros trasciende continuamente las técnicas y se ríe de todos los libros sobre técnicas, Eros es el poder que atrae, Eros es el deseo, es la fuente de la ternura, es el anhelo e establecer una unión, una relación plena. Eros es el impulso a la unión con aquello a lo que pertenecemos, unión con nuestras propias posibilidades, unión con las personas significativas de nuestro mundo. Eros suscita la capacidad de tender al futuro, de dejarse llevar por él para preformarlo y modelarlo todo.
Entonces, Eros salva al sexo de su autodestrucción, pero Eros no puede vivir sin la philia, el amor fraternal y la amistad.
La philia es el relajamiento en presencia del ser amado, quien acepta al otro como ser, es simplemente el gusto de estar con el otro, de reposar con el otro, el gusto que depara el ritmo de su andar, el tono de su voz, en conclusión todo el ser del otro. La philia no exige que se haga todo por el ser amado, solo exige la aceptación, la compañía, el goce. En el sentido más simple y directo, se trata de amistad.
A su vez, la philia necesita del ágape, puesto que éste es la estimación por el otro, el interés por el bienestar del otro sin consideración del provecho que se pueda obtener de ello, es amor desinteresado.
Después de plantear el concepto de Amor y su clasificación según el autor, es necesario establecer según la posición de Rollo May, el amor como un fenómeno personal y los aspectos del acto del amor, ya que el amor sexual se mueve desde la pulsión hacía la necesidad y hacía el deseo, sin embargo, el Amor sexual puede evolucionar desde la pulsión al deseo pasando por la necesidad primaria, puesto que como pulsión, la sexualidad es esencialmente biológica, tiene el carácter de una fuerza y es fisiológicamente insistente. La necesidad es imperiosa a causa de los constantes estímulos a que está sometida la sexualidad, en cambio, el deseo es psicológico y nace de la experiencia humana antes que de la experiencia fisiológica.
En el paso de la pulsión al deseo donde se ve la evolución humana, el amor se hace un fenómeno personal según Rollo May, puesto que si el Amor fuera solamente una necesidad, no se haría personal y no entraría la voluntad en esta dinámica. Gracias a la voluntad el amor sexual se convierte en deseo, porque el hombre elige a una determinada mujer o viceversa, porque ambos tienen conciencia del acto del amor.
Se considera que el acto del amor contribuye a explorar en la conciencia diferentes circunstancias, en primer lugar se encuentra la ternura, que procede del darse cuenta de las necesidades, deseos y matices de los sentimientos de la otra persona, la segunda circunstancia es la afirmación del yo en el acto del amor, debido a que éste puede y debe ofrecer una sana y significativa avenida para alcanzar el sentido de la identidad, en la medida en que se es diferente al otro, se reafirma el propio yo.
El tercer aspecto, es el enriquecimiento y realización de la personalidad, en la medida en que se brinda placer a la otra persona y El cuarto aspecto es el ser capaz de dar algo a la otra persona.
Para concluir es importante decir que el amor y la voluntad son formas unidas de conciencia, ambas son también afectos en el sentido que son maneras de afectar a otros y al mundo (Afecto significa cariño o emoción, tiene la misma raíz de la palabra efectuar un cambio). Un afecto o afección es también la manera de hacer, de formar algo, así pues, tanto el Amor como la voluntad son maneras de crear conciencia en los demás.
En la cultura actual, el amor ya no se aprecia como fuerza de motivación, como energía para adelantar en la vida, y la fuerza de voluntad, en otras épocas considerada como principal factor para decidir racionalmente qué hay que hacer, ha dejado paso a inoperantes e interminables cálculos sobre el decidir cómo decidir.
BIBLIOGRAFÍA
-May Rollo, (1958) Existencia. México: Gedisa.
-May Rollo, (2000) Amor y Voluntad. Barcelona: Gedisa.
-Shopenhauer Arthur, El Amor, las mujeres y la muerte. Buenos Aires: Gradifco.
-Singer Irving, (1992) La naturaleza del amor. México: Siglo veintiuno.
-Sánchez Jaime, (2005) Existencia Y Situación: Fundamentos y perspectivas de una psicología de las situaciones vitales. Medellín: Ediciones ACDAE.
-Aportes de la obra de Martin Buber con respecto a las relaciones YO – TU, YO – ELLO en relación con la obra de Víctor Frankl. Texto para fines exclusivo exclusivos de estudio
Hablar del amor, no es fácil. Para hablar del amor se necesita experimentarlo, vivirlo, sentirlo, gozarlo y por que no, sufrirlo, porque el amor se vive de manera distinta en cada persona, incluso entre seres que forman una pareja, para hablar de amor también es necesario hablar del otro, de ese otro por el que se tienen sentimientos y que a su vez nos hace sentir, y además es necesario hablar del papel que cumple la cultura o la sociedad en la forma como experienciamos el amor y como llevamos nuestras relaciones con el otro.
Si describimos la posición del filosofo, Arthur Schopenhauer con respecto al amor, se puede decir que corresponde al instinto natural de los sexos de unirse y concebir un ser nuevo, fuera de convencionalismos, el hombre y la mujer se buscan como complemento para que ese ser nuevo se forme perfecto y sea distinto a sus padres, es decir, tome características sobresalientes de cada uno, lo que le falta a uno del otro, por ejemplo, la belleza de la mujer, el carácter del hombre, el intelecto de la mujer, etc.
Por otra parte, Irving Singer en su libro La Naturaleza del Amor (1992), dice refiriéndose al tema del amor, que éste es cuestión de darle valor a algo a alguien que se ama, teniendo en cuenta que la valoración depende de la capacidad que tenga el objeto de satisfacer previos intereses, necesidades, deseos, exigencias, o cualquier cosa que genere motivación.
Desde la psicoterapia existencial un autor que ha desarrollado el tema del amor es Ludwig Binswanger, él describe que la experiencia amorosa, sólo es posible desde las formas duales de relación con el otro, donde el Dasein, se acerca al otro experimentando en sí mismo la cercanía, la proximidad y la interpelación de otra existencia.
Amar significa abrirnos a lo negativo como a lo positivo, a la aflicción, al dolor, al desengaño, así como al júbilo, al goce y a una intensidad de conciencia que antes no nos parecía posible.
Cuando las personas se enamoran el mundo se sacude y todo cambia alrededor, no solo en su aspecto, sino en la experiencia de lo que se está haciendo en el mundo. Amar completamente acarrea consigo la amenaza de la aniquilación de todo, porque cuando el amor se realiza es cuando puede quebrarse la fuerza del individuo, por eso los seres humanos temen al Amor.
El tema del Amor en la actualidad dista mucho de la concepción que se tenía de éste en tiempos pasados, según Rollo May en su libro Amor y Voluntad, en el pasado, era muy grande la importancia asignada al Amor, de hecho era considerado como la respuesta a las dificultades de la vida, como una fuerza de motivación, una energía con la que se podía contar para progresar en la vida, por ejemplo, la autoestima de la gente aumentaba o disminuía si alcanzaba el amor o si no lo alcanzaba, en cambio en la actualidad el Amor por si mismo se ha convertido en la fuente misma del problema, el autor plantea que se trata de un estado de falta de sensibilidad, de falta de sentimientos, falta de pasión, falta de emoción o excitación, de indiferencia, puesto que las personas viven en un estado de ansiedad, se aferran unos a otros y tratan de convencerse de que lo que sienten es Amor, cuando en realidad no saben ni siquiera que es lo que sienten, ni lo que quieren.
Según Rollo May, hay cuatro clases de Amor en la cultura occidental, una es la sexualidad, o lo que se llama lujuria, libido, la segunda clase es Eros, el impulso amoroso para procrear o crear, una tercera forma es la philia o amistad, el llamado amor fraternal y la cuarta es el ágape o el amor dedicado al bienestar de los demás y, cabe resaltar que toda experiencia humana autentica de Amor es una mezcla, en variadas proporciones de estas cuatro formas, a continuación se hablará de las dos primeras y an general las dos principales clases de Amor.
Para comenzar a describir la primera clase de Amor según Rollo May. Se debe considerar que el sexo, no solo representa el principal interés de nuestra sociedad, sino también representa el inicio de la existencia biológica de cada hombre, a pesar de que el sexo ha sido trivializado por la sociedad, sigue y seguirá siendo la fuerza de la procreación, el impulso que perpetúa la especie, la fuente del placer más intenso del ser humano y de su ansiedad más penetrante. De hecho existe una preocupación compulsiva por el sexo, el cual resulta ser el medio más accesible de mostrar vitalidad, de demostrar que se es joven, atractivo y viril, esa compulsión tiene una base biológica puesto que la sexualidad y la procreación son los únicos medios de asegurar la prolongación del propio nombre y de los propios genes en los hijos, y además se le ha exigido que lleve el peso de las cuatro formas de Amor citadas anteriormente.
En la época victoriana, era común negar los impulsos y las sensaciones sexuales, no se podía hablar de las cuestiones relacionadas con el sexo, luego en la década de 1920, se produjo un cambio radical, imperaba la creencia contraria a la represión, es decir, la educación sexual, la libertad de hablar sobre cuestiones sexuales y en la actualidad, parece que no se tiene otro tema del cual hablar, sin embargo, se entiende que el individuo cada vez menos esta gozando de esa emancipación sexual que vive. Por ejemplo, en psicoterapia, los pacientes hablan abiertamente de su sexualidad pero se quejan de la falta de pasión y sentimientos y en general se avergüenzan porque no experimentan ningún tipo de sensaciones sexuales, de hecho la preocupación general de la población reside en la ansiedad interna y la culpabilidad interna que generan las técnicas y las artes de hacer el amor y el hecho de asignarle tanta importancia a éstas funda cierta alienación y sentimientos de soledad y despersonalización.
Siendo el sexo, la forma de encuentro con el otro en la intimidad de los cuerpos, la excitación por no saber a donde conducirá todo, la entrega del propio yo y la afirmación del propio yo, la sociedad se empeña en vender un sexo mecánico, frío y sin pasión. La trivialización de la sexualidad se ve fomentada por los medios masivos de comunicación, por un enorme caudal de libros sobre sexo y amor que inundan el mercado presentan todos un rasgo común y es que simplifican en exceso el sexo y el amor y tratan el tema como una combinación de aprender a jugar al tenis o tomar un seguro de vida. Siendo que en el acto de amor debe existir la capacidad de entregarse, de renunciar al propio yo, para que se de la espontaneidad exigida por el orgasmo.
La gran paradoja es que mientras en la época victoriana se procuraba amar sin caer en el sexo, el hombre moderno procura practicar la sexualidad sin caer en el Amor. Por lo tanto se puede decir que la crisis de nuestros tiempos, está constituida por tres elementos, el primero es un estado de alienación respecto al cuerpo, el segundo es la separación de emoción y razón y el tercero es el uso del cuerpo como una máquina.
De esta manera se ha privado al sexo de su poder, puesto que se ha excluido a Eros y por lo tanto se han deshumanizado ambos.
El sexo puede definirse en términos fisiológicos como la formación y descarga de tensiones corporales. Eros, en cambio, supone experimentar las intenciones personales y la significación del acto sexual. Mientras el sexo es un ritmo de estímulo y respuesta, Eros es un estado del ser. Eros trasciende continuamente las técnicas y se ríe de todos los libros sobre técnicas, Eros es el poder que atrae, Eros es el deseo, es la fuente de la ternura, es el anhelo e establecer una unión, una relación plena. Eros es el impulso a la unión con aquello a lo que pertenecemos, unión con nuestras propias posibilidades, unión con las personas significativas de nuestro mundo. Eros suscita la capacidad de tender al futuro, de dejarse llevar por él para preformarlo y modelarlo todo.
Entonces, Eros salva al sexo de su autodestrucción, pero Eros no puede vivir sin la philia, el amor fraternal y la amistad.
La philia es el relajamiento en presencia del ser amado, quien acepta al otro como ser, es simplemente el gusto de estar con el otro, de reposar con el otro, el gusto que depara el ritmo de su andar, el tono de su voz, en conclusión todo el ser del otro. La philia no exige que se haga todo por el ser amado, solo exige la aceptación, la compañía, el goce. En el sentido más simple y directo, se trata de amistad.
A su vez, la philia necesita del ágape, puesto que éste es la estimación por el otro, el interés por el bienestar del otro sin consideración del provecho que se pueda obtener de ello, es amor desinteresado.
Después de plantear el concepto de Amor y su clasificación según el autor, es necesario establecer según la posición de Rollo May, el amor como un fenómeno personal y los aspectos del acto del amor, ya que el amor sexual se mueve desde la pulsión hacía la necesidad y hacía el deseo, sin embargo, el Amor sexual puede evolucionar desde la pulsión al deseo pasando por la necesidad primaria, puesto que como pulsión, la sexualidad es esencialmente biológica, tiene el carácter de una fuerza y es fisiológicamente insistente. La necesidad es imperiosa a causa de los constantes estímulos a que está sometida la sexualidad, en cambio, el deseo es psicológico y nace de la experiencia humana antes que de la experiencia fisiológica.
En el paso de la pulsión al deseo donde se ve la evolución humana, el amor se hace un fenómeno personal según Rollo May, puesto que si el Amor fuera solamente una necesidad, no se haría personal y no entraría la voluntad en esta dinámica. Gracias a la voluntad el amor sexual se convierte en deseo, porque el hombre elige a una determinada mujer o viceversa, porque ambos tienen conciencia del acto del amor.
Se considera que el acto del amor contribuye a explorar en la conciencia diferentes circunstancias, en primer lugar se encuentra la ternura, que procede del darse cuenta de las necesidades, deseos y matices de los sentimientos de la otra persona, la segunda circunstancia es la afirmación del yo en el acto del amor, debido a que éste puede y debe ofrecer una sana y significativa avenida para alcanzar el sentido de la identidad, en la medida en que se es diferente al otro, se reafirma el propio yo.
El tercer aspecto, es el enriquecimiento y realización de la personalidad, en la medida en que se brinda placer a la otra persona y El cuarto aspecto es el ser capaz de dar algo a la otra persona.
Para concluir es importante decir que el amor y la voluntad son formas unidas de conciencia, ambas son también afectos en el sentido que son maneras de afectar a otros y al mundo (Afecto significa cariño o emoción, tiene la misma raíz de la palabra efectuar un cambio). Un afecto o afección es también la manera de hacer, de formar algo, así pues, tanto el Amor como la voluntad son maneras de crear conciencia en los demás.
En la cultura actual, el amor ya no se aprecia como fuerza de motivación, como energía para adelantar en la vida, y la fuerza de voluntad, en otras épocas considerada como principal factor para decidir racionalmente qué hay que hacer, ha dejado paso a inoperantes e interminables cálculos sobre el decidir cómo decidir.
BIBLIOGRAFÍA
-May Rollo, (1958) Existencia. México: Gedisa.
-May Rollo, (2000) Amor y Voluntad. Barcelona: Gedisa.
-Shopenhauer Arthur, El Amor, las mujeres y la muerte. Buenos Aires: Gradifco.
-Singer Irving, (1992) La naturaleza del amor. México: Siglo veintiuno.
-Sánchez Jaime, (2005) Existencia Y Situación: Fundamentos y perspectivas de una psicología de las situaciones vitales. Medellín: Ediciones ACDAE.
-Aportes de la obra de Martin Buber con respecto a las relaciones YO – TU, YO – ELLO en relación con la obra de Víctor Frankl. Texto para fines exclusivo exclusivos de estudio
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