LIBRO: LA IGNORANCIA (2000)
-El regreso, el regreso, la gran magia del regreso (11)
-En griego, 'regreso' se dice 'nostos'. 'Algos' significa 'sufrimiento'. La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. (11) (...) en cada lengua estas palabras poseen un matiz semantico distinto. En español decimos 'añoranza'; en portuguès 'saudade'. Con frecuencia tan solo significan la tristeza causada por la imposibilidad de regresar a la propia tierra. En inglès serìa 'homesickness', o en alemàn 'heimweh', o en holandès 'heimwee. El islandès distingue claramente dos tèrminos: 'sôknudur', que signifia nostalgia en su sentido general; y 'heimfra' que significa morriña del terruño. Los checos al lado de la palabra 'nostalgia' tomada del griego, tienen para la misma nociòn su propio sustantivo: 'stek' y su propio verbo; una de las frases de amor checas mas conmovedoras es: 'styska se mi po tobe'; 'te añoro; ya no puedo soportar el dolor de tu ausencia'. En español, 'añoranza' proviene del verbo 'añorar', derivado del verbo latino 'ignorare' (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimologìa, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. estas lejos y no se que es de ti. Los franceses solo pueden expresarla mediante la palabra de origen griego 'nostalgie' (equivale a 'te echo de menos' o 'en falta'), pero esta expresiòn es endeble, frìa, y en todo caso demasiado leve para un sentimiento tan grave. (12, 13)
-Ulises, el mayor aventurero de todos los tiempos, es tambièn el mayor nostalgico. (13)
-La ebriedad del gran regreso. (15)
-Ya en sus primeras semanas de emigrada, Irena tenìa sueños extraños. (21) (...) Martin su marido, tenìa los mismos sueños. Todas las mañanas se contaban el horror de su regreso a su paìs natal (...) El sueño de la emigraciòn. (22)
-La emigraciòn considerada como la màs odiosa de las traiciones. (23)
-La libertad de su soledad (...) su emigraciòn, aunque impuesta por el exterior contra su voluntad, era tal vez, sin que ella lo supiera, la mejor salida a su vida. La implacables fuerzas de la historia que habian atentado contra su libertad habìan acabado haciendola libre. (29)
-Soy feliz contigo, aislada de todo y de todos (31)
-Engatusaba asì a las mujeres, que comprendìan demasiado tarde que esa bondad era màs un arma de defensa que un arma de seducciòn. Era incapaz de vivir solo, sin los cuidados de las mujeres. Pero tambièn soportaba mal sus exigencias, sus rimas, sus llantos, incluso sus cuerpos demasiado presentes, demasiado expresivos. Para poder ocnservarlas y a la vez huir de ellas, les arrojaba obuses de bondad. (33, 34)
-La memoria para funcionar bien, necesita de un incesante ejercicio: los recuerdos se van si dejan de evocarse. (39)
-La añoranza no intensifica la actividad de la memoria, no suscita recuerdos, se basta a sì misma, a su propia emocion, absorbida como està de su propio sufrimiento. (39)
-Èl solo esperaba unacosa, que le dijeran por fin: '¡cuenta!'. Pero es lo unico que nunca le dijeron. (40)
-En Itaca, sin embargo, no era un extraño, era uno de ellos y por eso a nadie se le ocurrìa decir: '¡cuenta!'. (41)
-Las mujeres hablan todas a la vez y es casi imposible entablar una conversaciòn, y menos aùn imponerle un contenido. (43)
-Todos los espejos del mundo le dejan creer que sigue siendo hermosa. (45)
-No saben lo dificilq ue es abrirte camino en un mundo ajeno (...) No tiene sentido que le cuentes todo eso. hasta hace bien poco la gente se peleaba por probar quien habìa padecido màs en el antiguo regimen. Si, todo el mundo querìa ser reconocido como victima. Por suerte esa carrera por saber quien ha padecido màs ya se ha acabado. Hoy la gente se jacta de tener èxito, no de padecer. (46)
-La ebriedad de la cerveza es màs ruidosa y bonochona que la del vino (47)
-Hasta entonces no se habian interesado por lo que ella intentaba contarles. Irena comprende enseguida que sus preguntas son especiales: `preguntas destinadas a comprobar si ella conoce lo que ellas conocen, si recuerda lo que ellas recuerdan. Al desinteresarse completamente por lo que ella ha vivido en el extranjero, han comenzado a amputarle viente años de su vida, intentando hilvanar su antiguo pasado con su vida presente. (49)
-Misterio: còmo pueden reir unas mujeres que no se escuchan? (49)
-Se le quitaron todas las ganas de explicarle lo que fuera. (71)
-En agosto de 1968, el ejercito ruso invadiò el paìs; durante una semana las calles de todas las ciudades aullaron de indignaciòn. Nunca el paìs habìa sido hasta tal punto patria, ni los checos hasta tal punto checos. (72)
-Se dijo que solo disponìa de una vida y querìa vivirla en otro lugar. (73)
-Es la ley de la meoria masoquista: a medida que van cayendo en el olvido las distintas etapas de la vida, el ser humano se quita de encima todo lo que no le gusta y se siente màs ligero, màs libre. (81)
-El amor es la exaltaciòn del tiempo presente (81)
-Morir; decidirse a morir; es màs fàcil para un adolescente que para un adulto. ¿Què? ¿Acaso la muerte no priva al adolescente de una mayor porciòn de porvenir? Si, es cierto, pero para un joven el porvenir es algo lejano, abstracto, irreal, en lo que no acaba de creer (...) El porvenir no le interesaba, deseaba la eternidad; la eternidad es el tiempo detenido, inmovilizado; el porvenir hace imposible la eternidad; deseaba aniquilar el porvenir. (109)
-No querìa ser razonable, no queria ser comedida. No querìa medir, no querìa razonar. No querìa salir de esa ebriedad (110,111)
-Silenciando su muerte, tuvo siempre la sensaciòn de protegerla. Porque una mujer muerta siempre es una mujer indefensa; ya no tiene poder, ya no ejerce influencia alguna, ya no respetan sus deseos ni sus gustos; la mujer muerta ya no puede querer nada, spirar a estima alguna, negar calumnia alguna. Nunca habìa sentido por ella compasiòn tan dolorosa, tan torturante, como una vez muerta. (114) (...) Desde hacia tiempo se habia familiarizado con la idea de morir con ella. No se debia a un enfasis romantico, sino a una reflexiòn racional; en el caso de que su mujer tuviera una enfermedad mortal, habìa decidico acortarle el sufrimiento; y, para no ser acusado de homicidio, se habrìa propuesto morir èl tambien. pero lo cierto es que ella cayò gravemente enferma, sufriò lo indecible, y Josef ya no pensò en el suicidio. No por temor a perder la vida, sino porque se le hizo intolerable la idea de dejar aquel cuerpo tan amado a merced de extraños. Una vez muerto èl, ¿quièn protegerìa a la muerta? ¿còmo podrìa un cadaver defender a otro? (118)
-¿Y èl? Èl vivia bajo un cielo quw habìa dejado de existir para ella. Ya no la buscaba, ella tampoco le buscaba. Su recuerdo no suscitaba en ella ni amor ni odio. Cuando pensaba en èl estaba como anestesiada, sin ideas, sin emociones (124)
-La nocion de amor (de un gran amor, de un amor unico) naciò probablemente tambièn con los estrechos limites del tiempo que nos ha sido dado. (126)
-Me imagino la emoción de dos seres que vuelven a verse después de muchos años. En otros tiempos se han frecuentado y creen, por lo tanto, que están vinculados por la misma experiencia, por los mismos recuerdos. ¿los mismos recuerdos? Ahí precisamente empieza el malentendido: no tienen los mismos recuerdos; los dos conservan del pasado dos o tres situaciones breves, pero cada uno las suyas; Sus recuerdos no se parecen; no se encuentran; incluso cuantitativamente no pueden compararse: El uno se acuerda del otro más de lo que éste se acuerda de él; primero porque la capacidad de memoria difiere de un individuo a otro (lo cual aún sería una respuesta aceptable para cada uno de ellos), pero también (y esto cuesta más admitirlo) porque la importancia de uno para el otro no es la misma (130,131)
-Cuando dos seres viven en la misma vivienda, se ven todos los días y, además se quieren, sus conversaciones cotidianas, van reajustando las dos memorias: por consentimiento tácito e inconsciente, dejan en el olvido amplias zonas de su vida y hablan y vuelven a hablar de unos cuantos acontecimientos con los que van tejiendo el mismo relato que, murmura por encima de sus cabezas y les recuerda continuamente que han vivido juntos (131)
-Despuès de la muerte de su mujer, Josef comprobò que sin conversaciones cotidianas, el murmullo de su vida pasada iba debilitàndose. (...) Un día se preguntó: si reuniera uno a uno, los pocos recuerdos que le quedaban de su vida en común, ¿Cuánto tiempo sumaría? ¿un minuto? ¿dos minutos? ¿Puede medirse el volumen temporal de los recuerdos? ¿Acaso se desarrollan en una duración? (133)
-Y ahí está el horror: el pasado del que uno se acuerda no tiene tiempo (134)
-¿Acaso no es la gratitud otro nombre para la debilidad, para la dependencia? (142)
-Se equivocaba. Todo el mundo se equivoca acerca del porvenir. El ser humano sòlo puede estar seguro del momento presente. Pero ¿es realmente asi? ¿puede de hecho conocer el presente? ¿còmo podrìa comprender el sentido del presente el que no conoce el porvenir? Si no sabemos hacia que porvenir con conduce el presente ¿còmo podriamos decirnos que ese presente es bueno o malo? (148)
-Pero, por inteligentes que sean, los debates sostenidos en las altas esferas del espiritu son siempre miopes con respecto a lo que, sin razòn ni lògica, ocurre abajo (149)
-Si antaño se escuchaba música por amor a la música, hoy aúlla constantemente por todas partes, ‘sin preguntarse si queremos escucharla’, aúlla por altavoces en los coches, en los restaurantes, en los ascensores, en las calles, en las salas de espera, en los gimnasios, en las orejas taponadas por los walkman; música reescrita, reinstrumentada, acortada, desgajada, fragmentos de rock, de jazz, de ópera, flujo en que todo se entremezcla, sin que se sepa quién es el compositor. La música convertida en ruido es anónima. La música convertida en ruido no sabe de formas (150)
-La edad de la ignorancia: a esa edad es cuando la gente se casa, tiene el primer hijo, elige su profesiòn. Un dìa sabrà y comprenderà muchas cosas, pero ya serà demasiado tarde, porque su vida habrà tomado forma en una època en que no sabìa absolutamente nada (167,168)
-¿Te puedes creer que nadie meha hecho una sola pregunta sobre mi vida alli? ¡Ni una sola pregnuta! ¡Nunca! Aqui tengo la imresiòn de que quieren amputarme veinte años de mi vida. Si, tengo realmente la impresiòn de que se trata de una amputaciòn. Me siento como reducida, disminuida, como una enana (171,172)
-¿Con quièn puedas hablar estas cosas? ¿con quièn te entiendes? - Con nadie (174)
-Se mira, es su vicio (179)
-Irena se habìa entregado a e`l con todo el peso de su vida, mientràs lo que el querìa era vivir sin peso (192)
-Es una situaciòn algo solemne y por lo tanto incomoda, como siempre que, despueès del primer acto de amor, los amantes se enfrentan a un futuro que, de pronto, se ven obligados a asumir. (194)
-El sexo: ese redicidisimo lugar que, con una admirable economìa de espacio, garantiza cuatro funciones supremas: excitar, copular, engendrar, orinar (195)
-La carne le recuerda que su cuerpo puede ser trinchado y comido tambien como el cuerpo de una ternera. El ser humano puede ser comido, mascado, engullido, transmutado en excremento. Y milada sabe que el espanto de ser comido no es sino consecuencia de otro espanto mas generalizado y que està en lo màs hondo de la vida: el espanto de ser cuerpo, de existir bajo al forma de un cuerpo. (196,197)
-El hombre nunca viajara muy lejos en el universo. La brevedad de su vida convierte el cielo en una tapadera negra contra la que siemore se golpearà la cabeza y caerà a tierra, donde todo lo que vive come y tal vez sea comido (197)
LIBRO: LA VIDA ESTÀ EN OTRO PARTE (1969)
-Mestruaciòn: Hacia varios dìas que no llegaba la indisposiciòn intima que todos los meses le amargaba la vida (12)
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