lunes, 26 de septiembre de 2011

LÍNEAS GENERALES DE UNA PSICOLOGÍA HUMANISTA - EXISTENCIAL (Lilibeth Acevedo, 2007)

El movimiento existencial en psicología surgió en diversos lugares de Europa y no fue el producto central de un líder o fundador, sino que sus autores, psiquiatras y psicólogos, comenzaron a plantearse inquietudes similares sobre sus pacientes, así como sobre la forma cómo los trataban.

Teniendo en cuenta que vivían en lugares diferentes del continente, y que en muchos casos no se conocían unos con otros, coincidieron en preguntarse sobre el conocimiento de los seres humanos, sobre la forma como veían a sus pacientes, si lo hacían proyectando en éstos sus teorías, o si su teoría tenía algo que ver con cada caso particular que atendían. (May 1977, Pág. 22)

Sus grandes dudas radicaban en el hecho de entender al paciente, desde su mundo, sus vivencias, sus quejas, sus personalidades; y no desde las diferentes teorías generales de cultura, prejuicios y predilecciones establecidas por la psicología o la psiquiatría clásica.

La gran razón de su preocupación, según Rollo May, tenía que ver con las dificultades y deficiencias en el conocimiento del ser humano que no sólo entorpecían seriamente la investigación, sino que a la larga limita¬rían seriamente la eficiencia y desarrollo de las técnicas terapéuticas. “Que¬rían comprender las psicosis y neurosis concretas, y en realidad cualquier situación crítica del hombre no como una desviación del determinado es¬quema conceptual de tal o cual psiquiatra o psicólogo que por casualidad le esté observando, sino como una desviación de las estructuras existen-ciales de ese paciente particular, como ruptura de su condición humana.”(May 1977, Pág. 22)

Estas cuestiones que inquietaban a los psicólogos y psiquiatras de Europa, más tarde constituyeron el movimiento Analítico – Existencial, liderado por Ludwing Binswanger quien sostiene que: “La orientación existencial en las investigaciones psiquiátricas nació de la insatisfacción experimentada en los esfuerzos en boga por adquirir conocimientos científicos en el campo de la psiquiatría. Todos conceden que la psicología y la psicoterapia en cuanto ciencias, estudian al hombre, pero no al hombre mentalmente enfermo, sino al hombre como tal.” (May 1977, Pág. 20).

Esta perspectiva se ve fundamentada en los principios de Heidegger, en cuanto al nuevo conocimiento del hombre, “…quien funda que al ser humano no se le puede comprender aplicándole ningún cliché teórico, mecanicista, biológico o psicológico.” (May 1977, Pág. 20)

Es así como, entre estos investigadores y pensadores creativos, se pueden distinguir dos fases o momentos históricos de ésta perspectiva Fenomenológico - Existencial, una primera fase llamada fenomenológica, representada por Eugene Minkowski en París, Edwin Straus en Alemania y luego en los Estados Unidos, Von Gebsattel, en Alemania, y una segunda fase llamada existencialista, gestada por Ludwing Binswanger, A. Storch, Medard Boss, G. Bally y Rolland Kuhn en Suiza.

Estos autores sugieren que el movimiento existencial responde a una necesidad general, de ser más empíricos en el campo de la psicoterapia y a la necesidad de formular una nueva concepción de hombre ajustada al momento histórico y a las inquietudes planteadas después de cada experiencia nueva de psicoterapia.

A pesar de ser un movimiento que surgió por una necesidad colectiva en diversas partes del continente Europeo, psicólogos y psiquiatras como Kurt Goldstein, Erich Fromm, Fritz Perls, Charlotte Bühler, Ruth Cohn y muchos otros, viajaron a Norteamérica con las ideas de la filosofía existencialista y de la Fenomenología, y a lo largo de su curso se vieron enfrentados con ciertos focos de resistencia en los Estados Unidos, entre ellos, el primer foco que cuestionaba el para qué se creaba un nuevo movimiento, si lo principal en psicología ya estaba descubierto.

El segundo foco, que juzgaba una intromisión de la filosofía en la psicología; y el tercer foco de resistencia se dio por el predominio de la tendencia a la psicología práctica, rápida y breve en los Estados Unidos y que por ende, el movimiento existencial no hacía un aporte concreto en ese sentido, a ese modo de psicoterapia. (May 1977, Pág. 26)

Empero, a pesar de lo anterior, se fundó en 1962 la American Association of Humanistic Psychology, bajo la presidencia de Abraham Maslow, definiendo la Psicología Humanística como la tercera rama fundamental del campo general de la psicología (siendo el psicoanálisis y el conductismo, las dos ya existentes). (Quitmann Págs. 28 y 29).

LA CRISIS DE LA PSICOLOGIA COMO CIENCIA

Desde la perspectiva de Karl Jasper, uno de los principales representantes de éste movimiento en Alemania, la psicología científica (vista como ciencia natural) era insuficiente, porque su aplicación era orientada a la explicación y el establecimiento de relaciones de causa – efecto, por consiguiente su campo de acción era limitado, preciso y estricto, por ello, lo vital de las experiencias se veía excluido (Jaspers, 1977).

En este sentido, Eduardo Nicol explica que “La ciencia psicológica no bastaba para formar ella sola una idea del hombre, o bien era inadecuada y deforme la idea del hombre que implícitamente estaba contenida en los principios y métodos de esa ciencia.” (Nicol, 1996. Pág. 7).

Es por esto, que se hizo necesario indagar si la psicología como ciencia natural podría analizar al individuo con métodos eminentemente explicativos, porque se consideraba que era incapaz de captar y comprender lo humano como tal.

En esa dirección, no han sido pocos los momentos en los cuales la ciencia clásica ha resultado insuficiente al momento de dar cuenta de la experiencia humana, incluso más allá de sus modernas teorías explicativas.

LA EXPERIENCIA COMO OBJETO DE LA PSICOLOGÍA

Nicol dice que: “La conciencia de alguna de nuestras funciones orgánicas, y aún la simple actividad de nuestras funciones psíquicas no constituyen, por sí mismas, lo que llamamos experiencia” (Nicol. 1996. Pág. 33).

La experiencia no corresponde a las innumerables descripciones funcionales que hacen parte del aparato teórico de la psicología clásica, a pesar de que tales descripciones se hayan originado en experiencias que fueron observadas y categorizadas, pero que se han orientado más a la argumentación operativa de los mecanismos psicológicos en ella implicados, antes que a la experiencia de tales mecanismos.

Es por ello, que la fuente de todo conocimiento psicológico es la experiencia. A cada experiencia particular puede añadirse una función reflexiva de la conciencia. Mas la experiencia de un sujeto es siempre actual y concreta, se da en un aquí y un ahora. Nicol plantea que: “Tratar de explicar una experiencia es una experiencia y tratar de comprenderla y aprenderla es también una experiencia.” (Nicol, 1996, Pág. 35).

Por todo lo anterior, se puede decir que, la psicología progresa si considera como factor fundamental de investigación a la experiencia, con su carácter concreto e inmediato. Pero el primer resultado de esta evolución es la alteración del concepto de sujeto.

LA CRISIS DE LA NOCIÓN DE SUJETO EN LA CIENCIA PSICOLÓGICA

El concepto de sujeto sufre una crisis cuando la psicología empieza a indagar sobre la experiencia, ya que pocos términos como el de sujeto han sido empleados en el lenguaje de la psicología de una manera tan imprecisa.

Se entiende por sujeto, en general, al ser humano, y en particular a la conciencia. Nicol explica que: “La palabra sujeto denota más o menos una especie de sujeción: el hombre, o su conciencia, se dirían que son sujetos porque están sujetos o sometidos a algo. Por consiguiente, pareciese que el sujeto lo es de algo que no es el mismo, pero que se encuentra en él.” (Nicol, 1996. Pág. 37)

Es decir, algo a lo que el sujeto está orientado y que lo constituye como es el objeto o el no ser. Nicol plantea que: “La clave estaría en la “presencia”, es decir, el modo cómo lo que no es el sujeto se encuentra en él, por razón de esta presencia en sí mismo de algo que le es ajeno recibe el ser humano el nombre de sujeto; y a la presencia es a lo que suele darse el nombre de conciencia. Por ejemplo, la mesa, que no es subjetiva está presente en el sujeto en tanto que éste es consciente de ella. Por ello a todo lo que no es sujeto, pero que está presente en él, se aplica el nombre genérico de objeto, que quiere decir objeto de conocimiento”. (Nicol, 1996. Pág. 37)

LA FENOMENOLOGÍA COMO MÈTODO DE ACCESO A LA EXPERIENCIA EN PSICOLOGÍA

Husserl concebía la fenomenología como una ciencia cuyo objetivo era encontrar el fundamento de todas las otras ciencias, como una especie de ciencia especializada en investigar las vivencias, el mundo interior o la subjetividad. Pérez - Jáuregui define la fenomenología como la forma de conocer lo esencial de los hechos psicológicos a través de la reflexión sobre su propia experiencia de conocimiento. (Pérez - Jáuregui 1995, Pág. 4)

La fenomenología de Husserl es fundamentalmente un principio metodológico, destinado a proporcionar una firme base para la fundación de una nueva psicología y de una filosofía universal. (May, 1977, Pág. 127).

Lo que pretendía Husserl, era hacer una reflexión acerca del conocimiento de los fenómenos a investigar. En síntesis, Pérez - Jáuregui plantea que: “El método fenomenológico en psicología permitirá la reflexión acerca del modo en que conocemos el hecho psíquico, reflexión y elaboración sistemática orientada hacia la captación de la significación, el sentido o la esencia. Una vez captado ese fundamento, podrían desarrollarse las distintas lecturas hermenéuticas que aparecen en el contexto de la psicología actual (Pérez - Jáuregui 1995, Pág.4 y 5)

Y como el procedimiento es una reflexión acerca del modo de conocer del investigador, la reflexión acerca de él mismo, la conciencia de cuánto su actitud se halla influida por prejuicios o condicionamientos previos, también incluye la subjetividad del investigador. De este modo la fenomenología sintetiza objetividad y subjetividad, racionalidad y afectividad en su método de conocimiento. (Pérez - Jáuregui, 1995, Pág. 11).

Porque no solo se interesa por el fenómeno a investigar, sino que también se interesa por la forma como ese investigador se ubica ante el fenómeno o ante el objeto de investigación

EL EXISTENCIALISMO COMO PRECEDENTE ANTROPOLÓGICO DE LA PSICOLOGÍA

El existencialismo, es un reflejo del hombre contemporáneo y una expresión cultural, emocional y espiritual, que no solo se desarrolló en psicología y filosofía sino en el arte y la literatura de la época victoriana al interior del siglo XIX.

Teniendo en cuenta la opinión de Rollo May, el existencialismo y el psicoanálisis, florecieron de la misma situación cultural, en tanto ambas corrientes se ocuparon de analizar la ansiedad, la desesperación y la alienación del hombre de sí mismo y de la sociedad a la que pertenecía, desde sus propias perspectivas y teorías.

Su principal preocupación y objeto de estudio e investigación fue la atomización de la personalidad del hombre victoriano, caracterizado por estar fragmentado en razón, voluntad y emotividad, en todos los aspectos de su vida, no solo a nivel personal, sino en el ámbito familiar, laboral y social, puesto que venía regido por las dos grandes corrientes filosóficas del siglo XIX, el idealismo hegeliano y el materialismo mecanicista, de los cuales comenta González: “Consideraban al hombre como un mero producto de las fuerzas de la materia y todos los rasgos de su conducta podían explicarse como reacciones fisicoquímicas. El sujeto carecía de libre iniciativa y todas sus reacciones futuras podían determinarse mediante leyes matemáticas rigurosas”. (González, 2003, Págs. 101 y 102).

Paralelamente se desarrolló el industrialismo a manera de causa y efecto de las tendencias deshumanizadoras que pretendían convertir al hombre en una máquina. Ésta fragmentación también se pudo ver el entre el arte y las realidades de la vida, entre la religión del domingo y la semana laboral, entre la ética y los negocios.

El existencialismo, no es una filosofía universal, ni un sistema de vida, sino, es el esfuerzo por comprender al hombre eliminando la escisión entre sujeto y objeto que sufrió el pensamiento y la ciencia occidentales desde poco después del Renacimiento. (May, 1977, Pág.29).

El existencialismo va a centrar su estudio en la existencia del hombre concreto, pensante, ubicado en el tiempo y en el espacio y demarcado por la historia y la posición geográfica.

EL DASEIN COMO EXPRESIÓN DEL EXPERIENCIAR HUMANO

El Dasein, significa ser ahí, en el alemán coloquial significa existencia humana cotidiana (Dreyfuss, 1996, Pág.14), y en su sentido etimológico, deriva del prefijo Da que significa ahí y el sufijo sein que significa relativo al ser. La acepción del prefijo Da señala la idea de que el hombre es el ser localizado, que sabe que está ahí presente y es capaz de adoptar una posición con respecto a esto, el ahí no representa un lugar, sino la idea de tiempo y espacio juntos, que es donde se mueve su existencia.

Por su parte, la acepción del sufijo sein deriva de la idea de ser no entendida como la función que cumple cada individuo humano, ni su profesión, no es su nombre, ni su género, ni su nacionalidad, tampoco es la descripción de cualidades y defectos, el ser es lo queda, es una fuerza potencial, es una forma verbal de mostrar que alguien está en vías de devenir algo, porque el ser en el sentido humano no es algo que se produce de una vez y para siempre, no es algo que se desarrolla automáticamente, de ahí que el hombre es el ser humano que se da cuenta de sí mismo, que sabe que existe, que se pregunta por el sentido de su vida, que elige, que es responsable de sus actos, que es libre y que sabe que algún día ya no será, es decir mantiene una relación con la muerte, el no ser hace parte inseparable del ser.

EL HOMBRE COMO SER – EN – EL – MUNDO

El hombre y su mundo forman un todo unitario y estructural el hombre implica el mundo y el mundo implica el hombre, ninguno es independiente del otro y ninguno puede entenderse sino en relación con el otro (May, 1977, Pág. 84).

Es decir, que el mundo no es independiente del hombre. Es cierto que existe el mundo individual, histórico, animal, etc., pero el hombre no es ajeno a él, porque entre ellos forman un todo, se dice por eso que el hombre está dentro del mundo por que lo ocupa, lo vive, pero también lo compone de acuerdo a sus experiencias, creencias, formas de expresión, rasgos de carácter, temperamento, deseos de realización, actividades, afectos, emociones, relación con su familia, con sus hijos, con su cónyuge o pareja, y así poco a poco va construyendo su realidad, por ello no existe una separación del hombre con el mundo, siempre están en relación y hace que cada cual se defina.

El Umwelt, que es el mundo alrededor o mundo circundante, es el llamado medio ambiente, responde al mundo de los objetos que rodean al ser humano, el mundo de las leyes de la naturaleza y de sus estaciones, como la lluvia, la sequía, el verano, el invierno, los desastres, derrumbes, terremotos; el mundo del sueño y la vigilia, del nacer y el morir, de las carencias y satisfacciones, el mundo en el que es necesaria la adaptación al medio, para poder sobrevivir.

El Mitwelt, o co-mundo, es el mundo de las relaciones sociales entre hombres, el mundo de los seres de la especie humana, el mundo de los semejantes, este mundo representa una complejidad, porque cada persona desarrolla una infinidad de relaciones y posiciones diferentes ante los demás seres a los que conoce, además implica ver al otro como sujeto y no como objeto que deba ajustarse a su interlocutor.

El Eigenwelt, o mundo consigo mismo, solo se presenta en los seres humanos por ser seres autoindagadores y responsables de su existencia, May dice que acerca del Eigenwelt, que presupone autoconciencia y autorrelación. Pero no constituye exclusivamente una experiencia interior y subjetiva sino más bien el fondo que ayuda a ver el mundo real. (May 1977, Pág. 89)

El ser humano no pasa por los diferentes mundos secuencialmente, puesto que siempre necesaria y constantemente está en los tres, porque el Umwelt, el Mitwelt y el Eigenwelt no son mundos diferentes, establecerse en uno de ellos, es enfermarse, es perderse como ser – en – el – mundo, siendo que mundo es la estructura de relaciones significativas en que existe una persona y en cuya configuración toma parte, (May 1977, Pág. 89).

Finalmente, es el individuo es quien le da forma a las situaciones, y a su vez, son éstas las que de cierto modo lo determinan, es decir, que los diferentes factores que hacen que el individuo actúe (en cuanto acción y actuación) son las situaciones de su vida, por ello la realidad esta hecha por situaciones, en la que dependiendo la actitud, se es actor pasivo, activo, espectador o manipulable. (Romero 2003, Pág. 69). Dicho de otra manera, son las situaciones las que revelan el propio ser y personalidad del individuo.

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Tomado de la Revista Latinoamericana de Psicología Humanista - Existencial HUMANITAS. (Edición Conmemorativa, Universidad de San Buenaventura de Cartagena de Indias, 15 años)

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